12 de julio de 2026 · 7 min de lectura

Su empresa produce. Su dinero no.

Qué le cuesta cada año el excedente corporativo que se quedó quieto sin que nadie le avisara.

Hay un patrón que se repite en empresas sanas: la operación produce, deja excedente, y ese excedente se queda quieto en la corporación porque nadie sabe qué otra cosa hacer con él.

Quieto no es neutral. Dentro de la empresa, ese dinero pasivo se grava a una tasa alta cada año, y además puede reducir el acceso a la tarifa baja sobre el ingreso activo del propio negocio.

La pregunta no es si mover ese excedente, sino a dónde y en qué orden, para que trabaje sin abrir un problema fiscal nuevo.

Su empresa trabaja todos los días. Su excedente, muchas veces, no trabaja ninguno.

Ordenar ese destino es parte del mismo mapa: primero ver el conjunto, después decidir por dónde sale y hacia dónde va.

Jaime Olarte
Asesor en previsión financiera · LLQP Ontario
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